COACHING PARA ENTRENADORES DE FUTBOL

COACHING PARA ENTRENADORES DE FUTBOL

En las últimas décadas la especialización del coaching y coaching de equipos en el mundo del deporte, especialmente en el fútbol profesional y de élite ha sido exponencial.

En cualquier disciplina, teniendo el fútbol como deporte por excelencia en España, existen entrenadores, recuperadores, preparadores físicos, nutricionistas, fisioterapeutas, psicólogos y como novedad, coaches y coaches de equipos. Todos ellos ayudan y acompañan al avance y mejora del deporte profesional.

Todos estos profesionales en su búsqueda de la excelencia se preparan cada día más y mejor. El mundo del fútbol es un fiel reflejo de este proceso. Hoy los entrenadores de fútbol, no sólo se dedican a planificar los entrenamientos, decidir el sistema de juego o alinear a los jugadores en los partidos o encuentros. Cada vez están mas formados en informática, idiomas, técnicas de comunicación, liderazgo… Todo ello para saber gestionar de manera más eficaz a su equipo y su entorno.

Hay que tener en cuenta que el coaching de equipos eficaz se produce cuando el proceso y el contenido es asumido, organizado y dirigido por el propio equipo. Con esto quiero decir que si un equipo de fútbol está trabajando con un coach y éste asume el control, se estará perdiendo la esencia del trabajo. Lo que se quiere conseguir con el coaching y el coaching de equipos es que después de un proceso y con un seguimiento continuo por parte del coach, el equipo sea capaz de interiorizar todo lo aprendido y desplazarlo a todos los aspectos del juego, comunicación, objetivos y visión global del equipo partido a partido y entreno a entreno. Es necesario por tanto, que tanto el propio equipo como el cuerpo técnico lo asuman como propio.

MANERAS DE MOTIVAR A UN EQUIPO DEPORTIVO ES LABOR DEL ENTRENADOR

Mantener a un equipo motivado es difícil. Una derrota inesperada, una forma irregular o simplemente una falta de concentración son cosas que todos los equipos deportivos sufren, y tanto superarlo como motivar al equipo recae en gran parte sobre el propio entrenador.

Motivar a un equipo para que sea lo mejor posible, para que desarrolle su mejor versión, es una de las tareas más complicadas a las que se enfrenta un entrenador.

1.DECIDE TU TIPO DE MOTIVACIÓN: Hay dos tipos de motivación: Intrínseca y extrínseca.

La extrínseca es el uso de factores externos para animar y motivar al equipo o a un jugador a actuar de la mejor manera, ya sea positiva o negativa. Decide como entrenador tu tipo de motivación.

La motivación intrínseca es el deseo interno de un jugador en este caso por mejorar, lograr y conseguir el éxito. Es trabajo del entrenador ser capaz de inflar ese deseo dentro de un jugador, retándolo a ser el mejor cada día.

Los mejores entrenadores utilizarán la motivación intrínseca, inspirando a los jugadores, lo que significa que los métodos extrínsecos impredecibles y menos efectivos no son siempre necesarios.

2. CREAR EL ENTORNO ADECUADO: La motivación no comienza en el partido, comienza en el entrenamiento. Cuando un jugador llega a su entrenamiento debe sentir una oleada de impulso que le golpea desde el principio. Se puede destacar esa emoción en los jugadores y motivar al equipo creando un ambiente positivo dentro y alrededor de las instalaciones de entrenamiento.

La positividad en el entrenamiento es un método mucho más efectivo de éxito que ser un entrenador autoritario y jerárquico que no se conecta con su equipo.

Hay que dejar que los jugadores sepan que el entrenador, sino un amigo que comparte su pasión por el deporte. Acercándose a su equipo, y tu equipo más cerca, haciendo que estén más motivados para luchar unos por otros en el campo.

3. LA COMUNICACIÓN VA EN DOS DIRECCIONES: Comunicarse bien con el equipo en escenarios deportivos es igual de importante para mejorar la motivación, y debe ser considerado como una vía de doble sentido.

La comunicación debe ser bidireccional y escuchar a los jugadores puede ayudar al entrenador a medir sus pensamientos sobre la óptima manera de mejorar y avanzar.

4. HACERLO DIVERTIDO ES CLAVE: Lo fundamental para crear un buen y positivo ambiente de equipo es la diversión. La diversión es uno de las aspectos más vitales de la participación en el deporte, y sin embargo uno de los más difíciles de lograr. Se sabe que los equipos juveniles valoran el disfrute del deporte por encima de las victorias; e incluso los jugadores adultos pueden ser difíciles de motivar en un marco deportivo comunitario.

Desafiar a los jugadores del equipo y crear ese impulso y esfuerzo para tener éxito es en sí mismo parte de la diversión de participara en el deporte.

5. UTILIZAR ASPECTOS COMPETITIVOS: Todos experimentamos emociones similares cuando hacemos deporte, y una de las más apremiantes es la voluntad de ganar. La competencia es un tema central para motivarse a tener éxito.

No hay nada de malo en encender esa competencia innata en los deportistas. Alimenta esa necesidad de diversión y ayuda a motivar a tu equipo a mejorar constantemente y ser mejor que sus compañeros. Siempre teniendo en cuenta el objetivo común del equipo por encima de esas individualidades porque sino esa competencia puede convertirse en frustración y pésimo ambiente en el vestuario y en el campo.

Hay que tratar este equilibrio. Es interesante utilizar influencias competitivas en el entrenamiento. No se debe poner demasiado énfasis en los ganadores y perdedores y no hay que caer en la trampa de recompensar a los ganadores y castigar a los perdedores.

6. NO CASTIGAR EL FRACASO ES IMPORTANTE: El deporte en general es un tema emotivo. El entrenador puede a veces dejarse llevar por la decepción de una derrota en el último minuto o por un lapso de concentración, pero hay que transmitir otra cosa al equipo.

Se ha demostrado que los entrenadores que adoptan esta postura autoritaria y dura tienen un efecto negativo en sus jugadores. Hay que mantenerse positivo frente a los jugadores y esto hará que se alimente su motivación para mejorar constantemente.

7. CELEBRAR LOS BUENOS TIEMPOS: Además de no castigar a los jugadores por no llegar donde debieran estar, como entrenador hay que aprovechar cuando las cosas van bien.

Hay que demostrar aprecio a los jugadores cuando sus esfuerzos en el campo dan su fruto. Pero, de nuevo, eso no significa necesariamente recompensarlos con un factor externo. La satisfacción que supone ver avances en sus esfuerzos debería ser suficiente para todos los jugadores se encuentren motivados para seguir mejorando.

Si se desafía constantemente al equipo, manteniéndolo motivado y empujándolo a sus objetivos y resultados, lo disfrutarán aún más cuando salgan victoriosos de la linea de meta, y por tanto el entrenador también lo hará.

8. TODOS SON DIFERENTES: La comunicación también va en dos direcciones. Si un equipo está compuesto por un número de personas, cada uno de ellos tiene, a parte de fin común del equipo, sus propios medios, metas y requerimientos. Algunos de los miembros estarán felices y más motivados de tomar el control de su propio juego, mientras que otros pueden necesitar un poco más de estímulo para hacer los cambios necesarios.

Depende del propio entrenador apelar a cada uno de los miembros, ajustando su estilo de entrenamiento para obtener lo mejor de ese jugador ese día.

La comunicación, por tanto, es muy importante. Hay que dedicar el suficiente tiempo a cada de los componentes de un equipo y tomar tiempo necesario para escuchar sus pensamientos y medir sus objetivos y ambiciones.

9. CAPACITAR AL EQUIPO: Un gran entrenamiento se basa en creer y entregar la esencia en manos de los jugadores. Particularmente en los niveles comunitarios del deporte, la creencia puede ser una barrera para los jugadores que están luchando para empujarse a sí mismos.

A menudo, el equipo sólo necesita saber que el entrenador tiene esta creencia en los jugadores. Sólo necesita que se demuestre su confianza en sus habilidades y en su capacidad para alcanzar los objetivos trazados.

Un buen entrenador capacita a sus jugadores para asumir la responsabilidad de su propio desarrollo, con la seguridad de saber que el entrenador confía en que el jugador puede asumirlo.

«NO GANAN SIEMPRE LOS BUENOS, EN OCASIONES GANAN LOS QUE LUCHAN HASTA EL FINAL».

Deja tus comentarios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *