DIFICULTADES/ DOLORES Y PROBLEMAS MÁS COMUNES EN LOS EQUIPOS DE TRABAJO. VISIÓN DESDE EL COACHING SISTÉMICO

DIFICULTADES/ DOLORES Y PROBLEMAS MÁS COMUNES EN LOS EQUIPOS DE TRABAJO. VISIÓN DESDE EL COACHING SISTÉMICO

VISIÓN DESDE EL COACHING SISTÉMICO.

Desde el coaching sistémico me doy cuenta, desde mi experiencia con diferentes equipos de trabajo de distintas áreas que los problemas en los equipos están a la orden del día en casi todas las empresas.

¿Qué hace que un sistema no pierda su esencia y se convierta un grupo de personas juntas trabajando aparentemente en lo mismo? ¿Cuáles son las causas para que nuestro barco no navegue y se convierta en un hundimiento?

Desde esta reflexión, como coach te voy a hacer un repaso de los problemas más comunes hoy en día de los equipos y cómo influyen directamente en su rendimiento y resultados:

LOS EGOS:

No hay nada que más entorpezca a un equipo que la búsqueda de reconocimiento.

Los egos por el afán de obtener una valoración positiva frente al resto de compañeros, del líder puede dañar la colaboración y el flujo de trabajo en equipo.

Puedes disminuir este tipo de conflicto estableciendo prioridades entre los miembros del sistema con claridad, enfatizando que todos realizan una tarea importante e imprescindible para el desarrollo del proyecto o la consecución del objetivo del equipo y así fomentarás la confianza y colaboración de todos. Desde el coaching sistémico trabajamos esto con herramientas como “el valor de las vendas”.

EL SABELOTODO:

La experiencia y el exceso de confianza en uno mismo es un comportamiento que principalmente, en este caso, con coaching ejecutivo, sabemos que puede nublar el juicio de cualquier persona tanto dentro como fuera del equipo y sus objetivos.

Cuando se da esta circunstancia, la única opinión válida para esa persona es la propia, convirtiéndose en una barrera para la escucha activa. Se crean así actitudes despectivas o de desprecio frente al resto de las personas que forman el sistema.

Es un comportamiento no colaborativo que mella la visión de equipo y que provoca individualidades por encima del pensamiento sistémico o el sentido de pertenencia al equipo de trabajo. Y esto es un gran problema para todo el equipo.

LLUVIA DE (POCAS) IDEAS:

Cuando un equipo se reúne para proponer nuevos temas o proyectos de contenido, ideas para una nueva o actual campaña, es imprescindible la creatividad y el saber delegar en todas las voces del sistema.

Desde el coaching sistémico esto es un problema de falta de “verdad en parte”. Cada uno de los miembros de un equipo de trabajo tiene su verdad, su propia verdad pero que para nada es una verdad absoluta. Cada uno tiene una verdad o punto de vista creativo diferente y entre todos esos puntos de vista, sumados, se genera la verdad absoluta del equipo de trabajo.

¿Existe ego individualista en tu equipo?

PRESIÓN DE EQUIPO:

Es importante que el equipo colabore y se respete, esto es unas de las bases más básicas del coaching sistémico y que hoy en día genera muchos conflictos.

También es principal que se tomen decisiones teniendo en cuenta el objetivo de un proyecto o campaña, y dicho objetivo debe ser conocido por todos los miembros.

Pasa, a menudo, que la elección de una determinada decisión se toma por simpatía frente a la persona que ha realizado la propuesta o por presión de ciertos individuos del equipo.

En estas situaciones, desde nuestro coaching sistémico y equipos hakuna matata, utilizamos una herramienta de gran impacto: “reuniones delegadas”.

ACCESO COMPARTIDO A LA INFORMACIÓN:

Cuantas más personas trabajan en un proyecto u objetivo, más difícil es compartir toda la información, pero te aseguro que es muy necesario. Para ello con coaching sistémico se fomenta la comunicación efectiva y utilizamos varias herramientas constatadas que dan la vuelta a este tipo de situaciones en los equipos de trabajo.

AUSENCIA DE CONFIANZA:

Se tarda mucho tiempo en generar confianza y un segundo perderla.

Esto lo tenemos claro en coaching, por ello en un proceso de coaching sistémico lo que se ofrece y lo que crea el coach con el equipo es un entorno o contexto de confianza para que todo fluya y sea mucho más realista y objetivo.

La falta de confianza entre los miembros de un equipo de trabajo nace principalmente de su temor a ser vulnerables a los demás. A veces, las personas no somos capaces de aceptar errores o debilidades y abrirnos. Y así, es muy difícil generar confianza dentro de un equipo de trabajo.

Es comprensible, principalmente cuando los miembros de un equipo no se conocen demasiado. En este caso… ¡Qué valioso es el coaching sistémico para los equipos nacientes…! Compruébalo.

¿Qué toxicidades hay en tu equipo de trabajo?

TEMOR AL CONFLICTO:

Desde la visión de coaching de equipos, creo como coach, bueno estoy convencida que el temor al conflicto es una consecuencia muy grave de la ausencia de confianza.

Los miembros de un equipo, habitualmente, no son capaces de debatir, discutir y proponer sin miedo, puesto que temen una mala reacción del resto en forma de ataque o susceptibilidad.

Si cuando expones tu opinión al equipo, obtienes respuestas agresivas o negativas o te sientes herido, evidentemente, acabarás por no decir nada. Al final lo que ocurre es que se tiende a un estado artificial de cohesión, en el que las opiniones del líder o de algún miembro del equipo esencialmente proactivo pasan a un segundo plano.

Éste es uno de los problemas más graves en un equipo de trabajo. Destruye la creatividad, la búsqueda de alternativas y la posibilidad de mostrar talento tanto dentro como fuera del equipo o de la organización.

En coaching sistémico utilizamos una herramienta muy práctica llamada “Círculos concéntricos” para tratar este habitual problema.

FALTA DE COMPROMISO:

Desde mi experiencia como coach sistémico, la falta de compromiso es una consecuencia directa del temor al conflicto.

Como no dices tu opinión y no se debate lo que se presupones, sino que se acepta falsamente, luego será realmente difícil que te comprometas con lo decidido, porque no acabas de creer en ello. Lógico…. ¿No crees?

Finges estar de acuerdo en las reuniones y no es verdad.

Perdóname, pero así el equipo no va a ningún sitio. Esto inevitablemente creará mala comunicación, pésimo ambiente laboral y no se tendrá una base sólida como sistema, lo que afectará directamente con la consecución de resultados.

En este caso, mi consejo como coach de equipo es que confrontes las distintas opiniones de los miembros del equipo, de todos. Es absolutamente necesario. Así encontraréis puntos en común y soluciones ante conflictos que sean las mejores para el sistema. Los miembros seréis conscientes de ello y eso hará que os impliquéis y os comprometáis con el fin.

En coaching de equipos y equipos hakuna matata, utilizamos una dinámica llamada “El alineamiento” que destruye de raíz este problema tan común.

EVITACIÓN DE RESPONSABILIDADES:

¡Cuánto veo de esto como coach en los equipos con los que trabajo…y cada día más!

Desde mi punto de vista, una vez más, la evitación de responsabilidades es una consecuencia directa de lo anterior, de la falta de compromiso.

Si como integrante de un equipo no te comprometes ni te implicas con un plan de acción, será muy complicado que se ponga de manifiesto alguna situación que sea contraproducente para el bien del equipo.

Si no te crees lo que haces, ¿Cómo vas a responsabilizarte de la marcha del equipo? ¿Cómo vas a llamarle la atención a un compañero por algo que no hace bien? ¿Crees que estás en tu derecho o sería productivo? En coaching sistémico aplicamos el principio de Corresponsabilidad.

¿Te identificas con estos niños en tu equipo de trabajo? Cansado….. Quemado…….

AUSENCIA DE ATENCIÓN A OBJETIVOS Y RESULTADOS:

La incapacidad para asumir y señalar responsabilidades hace que no se preste atención a los resultados y objetivos de tu equipo, y lo sabes.

Los miembros de los equipos de trabajo se centran en el desempeño individual por encima del valor del sistema y el objetivo común.

Esto es básico en coaching sistémico. De la premisa que se parte al iniciar un proceso, a parte de la realidad, la situación en la que se encuentra un equipo, es la definición de un objetivo. Pero no de cualquier objetivo, no. Un objetivo del propio equipo, no impuesto por la organización.

¿Tu equipo lo tiene? Supongo que no…porque el 90% de los equipos con los que trabajo no lo tiene y desde el coaching sistémico, sin objetivo no se puede trabajar, no se puede medir un avance, no se puede crear un plan de acción. En definitiva, no existe una meta común que motive al equipo de trabajo.

Como ves hay muchos conflictos, muchos problemas que hoy en día son muy habituales en los equipos de trabajo y que no trabajan y por tanto no pueden llegar a ser equipos de alto rendimiento.

Como coach de quipos te animo a que lo utilicéis en vuestro sistema o que lo propongáis.

Salva a tu equipo, eres un pilar fundamental, como los demás…¿O no?

No os vais a arrepentir.

Os espero y mil gracias por leerme.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *