¿POR QUÉ ESTOY DESMOTIVAD@ EN MI TRABAJO Y QUÉ PUEDO HACER PARA MOTIVARME?

¿POR QUÉ ESTOY DESMOTIVAD@ EN MI TRABAJO Y QUÉ PUEDO HACER PARA MOTIVARME?

¿POR QUÉ ESTOY DESMOTIVAD@?

¡LA MOTIVACIÓN EN EL TRABAJO! ¿CREES QUE NO EXISTE?

Pues sí, y te lo cuento desde la perspectiva del coaching.

Es cierto que cuando empiezas en algo nuevo, pones toda tu ilusión y ganas en ese nuevo proyecto. Pero, con lo años, ¿dónde van esos ánimos? ¿Por qué te sientes desmotivado o desmotivada? ¿Dónde está esa pasión con la que empezaste al principio? Ha desaparecido, se ha convertido en una rutina difícil de llevar, no tienes nuevos retos, no te sientes reconocido…

Mantener esa motivación con la que empiezas es muy complicado (como ocurre en casi todos los aspectos de la vida), ya sea por la propia persona (actitud negativa), por el trabajo (cansado de realizar las mismas tareas, carga de trabajo o falta de objetivos), el jefe o líder (falta de reconocimiento o mal gestión del equipo), o incluso por la empresa (mala organización, falta de coherencia y transparencia, falta de accesibilidad).

Pero hay muchas formas de recuperar el ánimo, de volver a estar motivado y encontrar una estabilidad emocional.  En este artículo, te explico desde la visión del coaching ejecutivo, cuáles son las principales razones por las que tú como trabajador o trabajadora te desanimas y te mostraré las claves para superar esta desmotivación laboral. ¡Presta atención y sigue leyendo!

El salario

Quien diga que no, miente. La remuneración económica es una inyección de motivación para realizar bien las labores y ser más productivos en el trabajo. Por tanto, es importante que el salario esté en sintonía con las responsabilidades de cada trabajador.

Todos trabajamos por lo mismo y eso es una realidad.

Una solución para motivar más al empleado es ofrecerle su remuneración más otra en función de los beneficios que aporte a la empresa.

El miedo

Olemos el miedo desde lejos y, ¿adivináis cuál es nuestra reacción? Huir y cuanto más lejos, mejor. Correr es la reacción instintiva de cualquier ser humano. Es más fácil que enfrentarlo y así lo haces…¿Qué ocurre? Que lo único que haces es demorarlo en el tiempo y quizás hacer que ese miedo se haga más grande… Vamos, esto como sugerencia… tú veras…

Pero no solo tenemos miedo a algo malo, sino de las cosas buenas también tenemos miedo. Y es que siempre se ha dicho que el fracaso nos atemoriza pero, ¿qué pensáis del éxito, asusta o no? Yo como coach y desde la perspectiva del coaching te digo rotundamente que sí.

El miedo al éxito también puede ser una razón por la que te sientas desmotivado en este momento. Te pongo un ejemplo: muchos emprendedores empiezan su proyecto cansados y hartos de su trabajo anterior, pero conforme van dando pasos hacia adelante, esa sensación negativa y esa rabia va desapareciendo. Consiguen un éxito mayor del esperado (en ocasiones), el problema es que muchos no saben digerirlo y se bloquean. Sin más.

Estás perdido, no sabes lo que quieres. No tienes un objetivo claro

¡Qué importante es tener un objetivo! Si no hay objetivo, no hay meta, no hay motor de acción porque ni sabes dónde dirigirte, vas dando tumbos de un lado a otro sin una visión, sin un plan de acción sin un camino ni un resultado al final de ese camino.

Si no has proyectado en tu cabeza lo que quieres, tu futuro será incierto e inseguro. El futuro nos da miedo y muchas veces preferimos quedarnos en una zona de confort (ahí quietecitos), en lo que conocemos, antes de arriesgarnos y probar cosas nuevas…¡salir a tu zona de expansión y avanzar y cambiar!. La desmotivación saldrá al ataque si no tenemos claros nuestros objetivos y por qué queremos cambiar.

Jefe incompetente

Un mal jefe es aquel que:

  • No se preocupa por sus empleados
  • No es fiel
  • No le importa la felicidad de sus trabajadores
  • No sabe comunicarse
  • Va a lo suyo
  • No está comprometido
  • No les felicita ni les da instrucciones cuando no salen las cosas

Se obsesiona con los números y no le importa el trabajo que hay detrás de todo ello

Cuando se reúnen todos estos requisitos, nos encontramos con un jefe incompetente (algo que para nada es un líder. No tira del carro. Lo único que le importa es la rentabilidad de su empresa, infravalorando y menospreciando a sus empleados. Esto es indudable que afecta al trabajador, desanimándole en sus tareas y en la lucha por conseguir sus objetivos.

Valora  si tu aprendizaje en esa empresa ha finalizado y si quieres cambiar de trabajo. A veces hay que tomar decisiones importantes para seguir avanzando en nuestra carrera profesional y hasta que no pasan cosas de este tipo no somos conscientes de ello.

El estrés

El estrés es una de las principales causas de desmotivación en el trabajo. La carga de trabajo puede afectar a nuestra productividad y ralentizar nuestras tareas.

En cambio, cuando nos sentimos motivados potenciamos nuestra creatividad, productividad y felicidad.

¿CÓMO PUEDES ACTIVAR TU MOTIVACIÓN EN EL TRABAJO?

1. No te culpes, asume la responsabilidad

Hay una gran diferencia entre asumir la responsabilidad y culparse, y con demasiada frecuencia hacemos la última. Si tu trabajo es una mierda podría ser tu culpa. Asume la responsabilidad de ello y afróntalo en lugar de culparte y avergonzarte de ti mismo. La culpa dice:

Tengo que arreglarlo yo

Necesito castigarme de alguna manera

Tengo que arrepentirme de lo que hice

Asumir la responsabilidad simplemente te obliga a ver tu parte en lo que está pasando. Entonces sólo te preguntas: “¿Quiero cambiar algo? Si es así, ¿qué opciones tengo? ¿Qué acción debo tomar para cambiar las cosas?“.

Esto te mantiene en una posición orientada hacia delante. Centrada en el futuro. Y eso te ayuda a dibujar la dirección que quieres tomar. Asume la responsabilidad a través de identificar tus errores. Es más difícil y lleva más tiempo que culparse, pero es lo que debes hacer si quieres estar feliz con tu trabajo.

2. Desahógate y evalúa, ahora encuentra y resuelve tu desmotivación

Cuando estás desmotivado sabes que algo te molesta pero no sabes qué. Y esto, amigo mío, causa más problemas que los que resuelve. Te presento una estrategia de 3 pasos que desarrollé en su día para mis momentos de bajón. 1. Desahogarse, 2. Evaluar y 3. Hablar con la gente adecuada.

  • Ventilar tu ira está muy bien si sabes cómo. El truco es encontrar a alguien con quien puedas descargar tus frustraciones. Y luego pasar a otra persona, una que sabes que tiene una mente racional para que te asesore y evaluéis esos sentimientos. A parte de esa persona, también tienes que tenerte en cuenta a ti mismo y comprobar lo que estás diciendo.
  • Habla con tu jefe.  Necesitas comunicarte con tu jefe, incluso si el problema es él. Cuando estás desmotivado no estás dando todo de ti ni haciendo tu mejor trabajo y probablemente eso, tu jefe, ya lo haya notado. Dile que quieres hablar con él y busca un momento para hacerlo. Expresa todo lo que piensas y buscad soluciones.

3. Empieza con la regla del 3

¿Qué es esto? Te lo cuento:

Enumera 3 resultados que desees alcanzar cada día, todos los días. Y puede extenderse a semanas, meses o años. Pero recuerda que debes enumerar los resultados, no las actividades:

“No confundas actividades con resultados. Estás encaminándote a 3 resultados. Esto te ayuda a orientar tu actividad a algo que tenga sentido para ti. También ayuda centrarse en el fin, no en los medios. Una de las mejores maneras de conseguir resultados es permanecer flexible en tu enfoque, mientras mantienes tus ojos en el premio”.

El resultado final es a la vez el resultado de un montón de actividades. “Tener un gran almuerzo con el equipo” es un resultado, pero para eso es necesario realizar un montón de actividades como la selección de un lugar y un momento conveniente para todos, asegurarse que habrá un ambiente agradable, etc.

4.  Olvida el trabajo perfecto y aprecia lo que tienes

Una de las mejores cosas que puedes hacer por tu felicidad laboral es desprenderte de la presión por encontrar el trabajo perfecto. 

El trabajo perfecto no existe. Existe el trabajo que te haga feliz y en el que te encuentres bien conciliando tu vida personal y profesional.

En el momento en que lo haces, te das cuenta de que lo que tienes es bastante bueno después de todo. Hay un montón de personas que no aman su trabajo pero están dispuestos a hacer su vida plena fuera de él. Y es que la presión “ama tu trabajo” es tan fuerte que es necesario hacer hincapié en ello.

Espero que estos consejos te sean de ayuda y empieces a aplicarlos hoy mismo.

Recuerda: ¡No te quejes tanto y ocúpate de cambiar lo que no te gusta y lo que no te interesa tener en tu vida profesional!

¡La motivación y la actitud dependen de ti!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *